ASÍ FUI YO

RARA AVIS - Crónica de la evolución de la demencia de un ente que no quiere reconocerse como ser humano, ya que su misantropía y sentimiento de ser ajena a ellos la supera. ¿Quién saldrá victoriosa de esta tortuosa disputa por el control de la vida de la pobre joven? ¿La hipócrita que el mundo se merece o la sincera? ¿La tonta sacrificada o la harta solitaria? ¡Pasen y vean! Son bienvenidos... enjoy the damned show

II
Crónica de mi eterna espera al despertar, de la vida de Lara, una humana en un gran momento de transición, que dice odiar a la humanidad pero se ve fascinada por cada aspecto de ellos: el cuerpo, la mente, el alma... la locura, la sexualidad, la inocencia, los límites...
Huida garantizada.

domingo, 29 de enero de 2017

angustia

yo con la mía
vos con la tuya

lunes, 18 de julio de 2016

la reinserción a la soledad

el tema es justamente ése
no es eso lo que necesitás

jueves, 11 de diciembre de 2014

relampagueante

Tal vez debería prestarle un poco más atención a esos pensamientos relampagueantes que me aquejan, como el que acaba de aparecerse en el cielo de mi cerebro en este mismo momento. Quizás, de esa manera, escribiría más, y me desahogaría en la misma medida, inesperadamente, aunque siendo buscado, pero con pocas esperanzas. Hace mucho no lo hago, pero justamente acabo de pensar que debería desatar esa tormenta que anuncian, empaparme de sus gotas. Creo que son pensamientos relampagueantes porque son fugaces pero intensos, de aparición instantánea, perturbadora, que no dejan nada, solo un mar de confusión. Vuelvo al estado inicial, y sigo sin saber nada. Pensamiento relampagueante o ataque de ansiedad? Y yo qué sé.

jueves, 15 de mayo de 2014

but the sun is eclipsed by the moon

Finalmente debo admitir que estoy en una recaída. Volví a mi antiguo vicio, el desorden de los horarios, el insomnio. Lo que antes consideraba sombras amorfas que se deslizaban en la oscuridad de la noche, por lo menos, ya han adquirido más forma frente a mis ojos, así que tan desesperada no me siento. Escucho música y doy vueltas en la cama, primero boca abajo, después hacia un costado, para arriba y al otro costado. Googleo la bandera de Lituania, juego al Preguntados con desconocidos, ¿cómo se hace un huevo pasado por agua? me gustaba un montón cuando era chica. Es imposible, no voy a pegar un ojo, no paro de pensar en esos fallos y aunque sepa que no es nada relevante en la vida dejar una materia, no puedo dejar de meditar qué decisión tomar y cómo seguir. "No pienses en el futuro, todo va a ser peor si no dormís", me digo, pero en cuanto empiezo a despejar la mente el calor me invade y me saco las medias, me levanto y vuelvo a poner la música por si el loco de arriba empieza con Slipknot y i feel the hate rise up in me, pienso en ducharme pero calculo que ya deben estar por ser las seis, no hay tiempo que perder. Quiero dormir aunque sea una maldita hora, cuarenta minutos, desenchufarme nomás. Pero no basta con sacarme las medias, me cambio el pantalón por una pollera, como chocolate, el estómago me gruñe, me reprocha, y me doy cuenta de que es hora de aprender a cocinar, mi amor. Me distrae un solo de derbake mental pero lo opaca un mosquito, que me saca de la calma y muero de impotencia. No toco el celular desde hace una hora, ya el cubrecama está a los pies de la cama y solo me cubre una sábana. La lluvia ya paró e intuyo que ya deben ser las siete. Escucho esos tambores de mi preadolescencia, Corey Taylor y sus secuaces vienen a por mí. En un rato ya voy a estar saliendo de casa.

jueves, 8 de mayo de 2014

chronica dementiae

Ya de por sí estoy medio loca, pero si sigo viviendo en este lugar de mierda esto se va a volver una verdadera crónica, con bastantes vacíos narrativos, de cómo me fui volviendo completamente loca, de cómo ese proceso llegó a su cúspide, gracias a este pendejo de mierda. Tengo una ira abominable, la siento estúpida, es una ira tan darkie, ira escuchando Slipknot, no por mí, por él. Son las 06.58 y ver ese número me daña la vista, suerte que ya es otoño y no está amaneciendo, porque el amanecer tiene esa carga simbólica tan fuerte... ¿El reloj organizar de mis días? ¿la técnica? ja, es este pelotudo el que me organiza los días, cuando puedo salir sin que me tire por las escaleras, no soporto más, no soporto los ruidos y principalmente no soporto poder gritar, no soporto no tener un arma y matarlo, no entiendo cómo puede seguir acá, tengo la puntería de que cuando me voy a dormir justo se despierta, basta, por favor, necesitaba descargarme.

lunes, 1 de julio de 2013

curso de protocolo ya

- ¡Ey! ¿Cómo estás?

Lo que se espera: -Bien, acá andamos, ¿vos?

Lo que respondo: -Acá ando. Vos viste, terminé de rendir y ahora no sé qué hacer, porque soy poco interesante y no tengo ganas de nada, sufro de depresión. Soy institucional-dependiente, si tengo mucho tiempo libre no sé cómo ocuparlo, sumale que soy una vaga de mierda y no laburo.
O sea, estoy relajada por no tener que rendir más, esa semana no quería saber más nada, quería dormir, pero ya dormí bastante y ahora no sé qué hacer...

miércoles, 20 de marzo de 2013

huellas de la vergüenza

La vergüenza llega hoy a su límite. Me preguntan, comento, cito nombres y noto cómo la sangre irriga mis mejillas en un proceso intenso y duradero, parece interminable, como si el corazón bombeara permanentemente y los fluidos jamás retornaran a las aurículas para oxigenarse. El rojo aumenta su tonalidad y desconozco la razón, ya es costumbre, es secuencia estímulo-respuesta. 
Leo un fragmento en voz alta, para mi audiencia, para mis pares. ¿Pares en qué? ¿En jerarquía formal? La cadencia llega a su fin, mi voz se apaga tras vomitar un menjunje ajeno y miro la contratapa del libro, que parece haber sido salpicada por la lluvia. Las impresiones engañan: era el sudor de mis dedos, era la vergüenza brotando por los poros.